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VIAJE A LA PINEDA (2 Y
3 de Octubre 2006)
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Él día 2 salimos de Andorra con dirección a nuestro
lugar de origen, Pineda de Mar, a 50 km. de Barcelona y a otros tantos de
Gerona, a las 7h. de la mañana. Paramos a desayunar y a eso de las 12h. ya
estábamos todos alojados en nuestras habitaciones del hotel KOPPERS,
de 3 estrellas.
A la 1h, y como Dios manda, ya estábamos comiendo y dando
buena cuenta de lo que en el Self Service nos tenían preparado.
Después de comer, a las 2:30h. excursión a Gerona, donde
pasamos la tarde visitando sus calles del barrio judio, su catedral (algunos
tuvieron el "valor" de subir sus noventa y tantas escaleras que hay desde la
calle hasta la entrada de la catedral). Paseamos por la zona del río y nos
tomamos unas cervezas en unos veladores. Se volvió al Hotel y aún nos dio
tiempo para dar una vuelta hasta la playa y por las calles anexas al hotel.
Cenamos a las 8h. (¡ vaya horas ¡) y después nos bajamos al Disco Bar del
hotel donde algunos/as se pusieron a bailar y donde nos sirvieron unas copas
de cava (cortesía de la casa). A eso de las 12h. a dormir, puesto que al día
siguiente había que madrugar un poquito.

El día 3, a las 7:30 h. de la mañana ya estábamos todos desayunando.
A las 8h. teníamos la salida prevista para dirigirnos a Roses, donde nos
sirvieron unos cafés antes de dar comienzo la charla comercial prevista para
las 10:30 h. de la mañana, aproximadamente. Después de la charla y después
de las compras realizadas por algunos componentes del grupo, nos dejaron un
rato libre para salir al sol y a un local cercano a comprar recuerdos y
chucherías para casa. Después de la comida y con los cuerpos agradecidos y
tras hacernos la foto de familia, colocamos nuestros cuerpos en los asientos
del autobús y nos llevaron a Cadaqués.
Una vez en Cadaqués nos montaron en un "trenecito" que nos dio una buena
vuelta por todos los alrededores de la pequeña población, por sus costas,
playas, acantilados, zonas de viviendas típicas como la famosa casa de DALÍ.
Hacía algo de viento y los del grupo que iban "fuera de los vagones", es
decir, en la parte reservada al carbón, por decirlo de alguna manera, tenían
que soportar el fuerte viento y los "pequeños" saltos que pegaba la "máquina
del tren". Después de acabar el viajecito, vuelta al autobús y, después de
parar una sola vez a comer algunos bocadillos y algunas cervezas en un área
de descanso cerca de Cervera, directos a casa. Película en el autobús y a
las 12h. de la noche ya estábamos todos descargando nuestras maletas en la
Estación de Autobuses de Andorra.
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